Anatomía y Psicofisiología en la Carrera de Psicología de la UNR. Sus proyecciones a las distintas Escuelas en 27 años de labor

 


Primer Congreso Universitario Latinoamericano de Investigaciones Interdisciplinarias en Salud Mental

Agosto del 2010

Centro de Estudios Interdisciplinarios, UNR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trabajo Libre

Prof. Dr. Roberto C. Frenquelli

 

Eje temático:

 

Multiplicidad de Escuelas, convergencias y divergencias (Psicoanálisis, Neurociencias, Teoría Sistémica, Teorías Cognitivas).

 

 

 

 

 

Título:

 

Anatomía y Psicofisiología en la Carrera de Psicología de la UNR. Sus proyecciones a las distintas Escuelas en 27 años de labor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anatomía y Psicofisiología, nuestra asignatura, está ubicada en el ciclo básico de la Carrera de Psicología de la UNR. Su denominación en el plan curricular de 1984 es Estructura Biológica del Sujeto II. Los alumnos acceden a nuestra materia a la altura del tercer año de cursado regular, tras haber pasado por Bioquímica y Biología General, denominación académica de la dada en llamar Estructura Biológica del Sujeto I.

 

Me encuentro a cargo de la Cátedra desde abril de 1984, siempre como Profesor Titular. Es decir, desde los albores de la nueva etapa del país y la Universidad Nacional.

 

Nuestro dominio corresponde a las clásicas materias de todas las Carreras de Psicología de la Argentina y, probablemente, de todo el mundo. Me refiero a Neuroanatomía y Neurofisiología y otras variantes de denominación.

 

El presente trabajo intenta señalar las diferentes aportaciones que hemos efectuado desde aquel entonces. Aportaciones que aluden a la cuestión que alude el eje temático propuesto por la organización de este Congreso.

 

Por razones de tiempo y claridad expositiva dejaré de lado las necesarias consideraciones epistemológicas que el tema requiere. Las mismas merecen un espacio propio, tal vez objeto de una segunda comunicación.

 

Solo diré a este respecto que nunca hemos dejado de pensar en una cierta lógica que sustente nuestro trabajo, tanto en la docencia, como en lo vinculado a la práctica clínica o de la investigación.

 

Nosotros siempre hemos sido muy considerados acerca del sentido y alcance de la práctica interdisciplinar. Más aun, me arriesgaría a decir que “fuimos adeptos a la complejidad”  antes que Morin resonara como novedad en algún sitio de nuestros claustros.

 

Esto no es una manifestación de arrogancia. Es que los hechos son complejos. Y es a partir de allí, cuando emergen todas estas necesidades teóricas que exponemos. La Neurofisiología, la Neuropsicología, la Psicofisiología, como se llamen estos dominios que hoy se agrupan en las denominadas Neurociencias, requieren ubicarse bajo un paraguas amplio que alguna vez hemos llamado Antropología Interdisciplinar.

 

Paso a enumerar las distintas Escuelas que hemos tomado en todos estos años. Y que se reflejan en nuestro Programa de Estudios.

 

1-    La visión cibernético sistémica. Plasmadas en las aportaciones de Henri Laborit, siguiendo los principios de Wiener y von Bertalanffy.

2-    La postura constructivista. Asentada en las ideas de von Foerster y seguidores acerca de la “construcción de la realidad” y los conceptos de “maquinas triviales y no triviales”.

3-    Las aportaciones de Humberto Maturana y Francisco Varela, desde los trabajos seminales sobre fisiología de la visión hasta sus desarrollos sobre Autopoiesis.

4-    La concepción de los Sistemas Dinámicos Multidimensionales. Asentados en las ideas de Prigogine, considerando cuestiones de la Termodinámica de los estados alejados del equilibrio.

5-    Las ideas y las formas propuestas por el gran Gregory Bateson, un pensador escasamente conocido entre nosotros. Mejor dicho, mal conocido entre nosotros. Mucho de lo batesoniano está incluido, recursivamente, en los puntos anteriores.

6-    La revitalización de los desarrollos de Pavlov y sus seguidores, como el caso de Luria y Vigotsky. Lo que nos ha llevado a la reconsideración y ulterior rescate de la noción de Funciones Cerebrales Superiores.

7-     La obra de Jhon Bowlby, que desde el psicoanálisis construyó una vigorosa línea de trabajo como la Teoría del Apego, con fuerte penetración en el cognitivismo y otras líneas de pensamiento.

8-    Los trabajos de intersección entre Psicoanálisis y Neurociencias. Como el caso de la obra de M. Solms, alguno de cuyos textos hemos estudiado desde el inglés en seminarios ad hoc.

9-    Los estudios actuales en Psicología y Psicopatología del Desarrollo, considerando la obra de Emde, Stern, Schore, Fonagy y otros. En un estilo de interrelación y fecundación mutua entre Psicoanálisis y Desarrollo.

10-  Los desarrollos actuales sobre Funciones Ejecutivas y Lenguaje, muchos de ellos originados en campos de obligado solapamiento entre Neurofisiología, Neuropsicología, Lingüística y Cognitivismo.

11-  El estudio de la Etología tanto en su versión animal como la humana. Desde nuestros primeros cursos siempre incluimos la ingente labor de Lorenz y sus proyecciones.

12-  Las consideraciones sobre la hoy tan mentada Psiconeuroendocrinología y sus “expansiones”. La obra de Selye, asentando en Bernard y Cannon, nunca estuvo fuera de nuestra mira.

13- Todos los desarrollos en la cuestión de lo Psicosomático, siguiendo la Escuela Rosarina en Psicosomática, liderada por I. Abecasis.

14-  Las consideraciones acerca del Desarrollo Histórico Epistemológico de las denominadas Neurociencias en el marco de la Psicología contemporánea y sus proyecciones al campo de la Salud y la Educación.

 

Es posible que esta nómina sea incompleta. No importa. Lo que importa es dejar asentada nuestra intención por una búsqueda infatigable en pos de un aggiornamiento de la asignatura que nos convocó allá por 1984.

 

Esto se ha visto correspondido por una alta aceptación de la convocatoria que hicimos. Nuestra materia contiene hoy en día diversos grupos de trabajo, con actividad docente e investigativa,  con proyecciones a las distintas clínicas. Ellos son el Grupo Desarrollo Temprano, el Grupo Adolescencia, el Grupo Tercera Edad, el Grupo Procesos Psicológicos Básicos.  Lo mismo que todo lo atinente a Psicosomática, donde incluimos todo lo proveniente de la Psiconeuroendocrinología, etc. Cuenta con un Seminario Anual de Traducciones de Obras en Inglés, apto para la actualización y formación de recursos humanos. Además desarrollamos un Postítulo de formación universitaria en Desarrollo Temprano, destinado a educadores. Hemos escrito libros, editados dos Revistas de actualización y numerosos trabajos a Congresos y Jornadas. Mientras pudimos  organizamos un curso denominado “Paradigmas y Complejidad”, donde convocamos a expertos en muchas de las ideas que arriba consignamos.  Finalmente, siempre dentro de lo que seguramente es una reseña incompleta, contamos con una página web, www.psicofisiologia.com.ar .

 

Lo incompleto es propio del pensamiento complejo. No como recitado de ocasión, si no como manifestación palpable por la labor cotidiana. En la formación continua y en la praxis concreta. Como siempre decimos, siguiendo a Laborit, “…no es nuestra intención reducir la Psicología a la Biología; pero nunca reducir la Psicología a la Psicología”.

 

Bibliografía:

 

Estructura Biológica del Sujeto II, Programa 2010. Facultad de Psicología, UNR.

Psicofisiología. Página Web. En www.psicofisiologia.com.ar

 

 

Resumen:

 

El trabajo es un resumen de las diferentes Escuelas en Psicología que se toman en la asignatura Estructura Biológica del Sujeto II (Anatomía y Psicofisiología) de la Facultad de Psicología de la UNR. Una enunciación de las amplias entradas y salidas que recursivamente se abren y cierran sobre una materia central de las Neurociencias. Una enunciación que busca abrir un campo de debate, centrada en lo que se entiende como Antropología Interdisciplinar.

 

 

 

 

 

 

 

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